sábado, diciembre 10, 2011

¡Qué susto!

¡¡Temblo!!

Estaba hablando con mi tocayo cuando de repente se escuchó un tronido y las cosas brincaron, no, no era el sonido habitual de cuando se caen los rollos de papel en las rotativas y la alarma sismica lo ratificó en segundos, Erick y yo ya habiamos colgado, ya me iba cuando recordé mejor llevarme la chamarra y el gafete, llegando a la puerta estaba a punto de perder la calma, no se abría la maldita puerta, veíamos bajar a los del quinto piso, pero nosotros atorados porque al compañero reportero de espectáculos su gafete no funcionaba, saque mi gafete lo pase y problema solucionado, comenzamos a salir mientras Miguel el de publicidad usaba el bote de basura como tope en la puerta y pues sin ninguna otra novedad así esperamos en el punto de reunión a que nos dejaran volver a nuestro lugar de trabajo.

De verdad algo que me puede poner mal es que la tierra se mueva.

2 comentarios:

Rosa María dijo...

Hola amig@ lo bueno es que solo fue un susto,compartó contigo que tampoco me agrada que tiemble pero dile a tu compañero reportero que tiene que verificar su gafete para que no vuelva a suceder que no pueden salir, besos.

G¡Se\\e dijo...

Bendito Dios, solo paso de ser un susto y esta tierra pues que se queja que la estamos maltratando muchisimo, que le vamos a hacer
Animos amiga, ya paso.
Un gran abrazo