lunes, enero 24, 2011

El primer beso


El autor de este libro es Julio Derbéz, un libro que le tome prestado a mi hermanita y que leí en una sentada. La historia no es mala obviamente se trata de cómo se suscito el primer beso de José Luis (Pepe), y supongo que habrá una segunda parte por la última línea del texto.

El chiste es que me recordó como fue el mío. Daniel era (es) mi vecino de enfrente en la casa de mi pueblo, de niña todo el fin de semana me la pasaba allá. A mis 10 años todos los niños de la calle salíamos a jugar a las escondidas, a los quemados, a los listónes, a la regadera, futbol, etc. Una noche jugando a las escondidillas Daniel me jaló para escondernos en el gran árbol de la estación, ahí, se sentó en las raíces y me pidió ser su novia, yo no sabía exactamente de que se trataba pero dije que sí, recuerdo que sentí cosquillitas en el estómago, así como el personaje del libro, y así pasó tiempo Daniel y yo eramos novios de palabra.

Después de algunos meses Daniel me invitó a ir con él a los tubos del drenaje que estaban por poner en la calle de a lado, nos metimos dentro de uno de ellos, prendió una vela, nos sentamos y me pidió mirar hacia arriba y momentos antes con el humo de la vela había escrito te quiero. Me sentí en las nubes pero aún no era momento para un beso. Salimos corriendo y seguimos jugando con los demás.

No recuerdo la fecha exacta, tal vez era como octubre o noviembre, pero del momento sí me acuerdo.

Daniel me tomó de la mano, me llevó hacia la barranca, le pregunte a dónde me llevas, sólo siguió guíandome en la obscuridad, me di cuenta que había puesto una tablita para poder cruzar, cruzamos, llegamos a uno de los grandes magueyes y me di cuenta que había puesto unas piedras, nos sentamos y cuando miré hacia el frente me quedé sorprendida, la silueta de los volcanes se dibujaba por la luz de una luna llena, había estrellas, volaban luciérnagas cerca de nosotros. Sentí como pasaba su brazo sobre mi espalda, me abrazó, nuestro primer abrazo, se acercó a mi y como en cámara lenta sentí sus labios en los míos, no recuerdo que me dijo después de eso, pero sé que fue algo lindo, después de eso jamás volvió a suceder, sólo seguimos siendo amigos.

4 comentarios:

Giselle dijo...

Erika bonita
Hola!!
No se si ya te enteraste que estoy organi9zando mi 2do inter y solo nacional
por si gustas acompañarme
http://mimundo-gi.blogspot.com/

Helga Sanz dijo...

Que bello recuerdo..............


Me trasportaste con tu escrito y es que de Tlaxcala extraño ver los volcanes, la fuente de la iglesia, el cacaho y los domingos de plaza.

Anónimo dijo...

hola!!
yo ya lo lei estubo genial si es un libro corto que se puede leer en una sentada pero esta super lindo!!
bueno para mi...

Anónimo dijo...

esta horrible el libro no creo que eso sea verdad